¿Alguna vez te has parado a pensar lo
importante que es la creatividad? ¿Te gustaría saber de qué manera ayudar a tus
hijos y ayudarte a ti mismo a desarrollar vuestra capacidad creativa? Por lo
general, la gran mayoría de personas cuando oyen hablar de creatividad, lo primero
en lo que piensan es en las distintas ramas artísticas o las manualidades y
creen que la creatividad sólo es cosa de artistas, pero nada más lejos de la
realidad, ya que la creatividad es un término muy amplio y escurridizo que
abarca muchos aspectos de nuestra vida y nos concierne a todos,
independientemente de nuestra profesión. Por ejemplo, sin creatividad no habría
pensamiento, sin creatividad todos seríamos iguales sin diferencia alguna entre
nosotros, sin creatividad todas las hojas de un árbol serían idénticas y cada
flor que naciera en el mundo sería exactamente igual a las demás. ¿Te habías
parado a pensar en todo ello? No habría variedad donde escoger, donde elegir.
Realmente, sería un mundo muy monótono y aburrido, ¿no crees?.
Todos necesitamos un poco de ingenio
y originalidad de vez en cuando. Hasta en las profesiones más mecánicas y
estructuradas como los economistas, matemáticos, banqueros, ingenieros o
arquitectos necesitan de inspiración para resolver los problemas que se
encuentran día a día a la hora de enseñar, diseñar o relacionarse con otras
personas, ya que a veces la respuesta que damos ante cualquier reto, puede ser
que no nos sirva para el próximo. Muy a menudo, podemos encontrarnos desafíos
que requieran de nuevas respuestas, nuevos métodos o formas de actuar que nos
lleven a soluciones alternativas.
Por tanto, podemos decir que los
requisitos para ser creativos son los siguientes:
- Perder el miedo a lo nuevo, a lo desconocido.
- Mantener una actitud y una mentalidad flexible y curiosa.
- Estar abiertos al cambio y a tener nuevas experiencias; atreverse a salir de la zona de confort.
- Perder la rigidez, la inflexibilidad.
- Adoptar un compromiso con la vida y con nosotros mismos de constante aprendizaje, evolución, crecimiento y expansión.
- Tener la disposición y el deseo de expresar, comunicar y compartir con el mundo que nos rodea quién somos en cada momento de nuestra vida, poniendo nuestros dones y talentos al servicio de los demás.
Si lo pensamos bien, una persona que
no sea creativa y no cumpla ninguno de estos requisitos, sería como el agua de
un río estancada. Y si se estanca por mucho tiempo y no se mueve, ¿qué le pasaría
al agua? Que comenzaría a pudrirse. Y, puesto que nuestro cuerpo está formado
por un 70% aproximadamente de agua (que se encuentra en el interior de las
células de nuestros órganos, tejidos, músculos y en nuestra sangre), si no hay
movimiento, cambio o evolución, comenzamos a “pudrirnos” como el agua. Es
decir, vivimos medio muertos, dejamos de vivir la vida con toda intensidad,
para sólo sobrevivir o subsistir y ver los días pasar, e incluso llegamos a
enfermar.
Entonces, ahora que ya sabemos lo
importante que es la creatividad para todos, niños y adultos, ¿cómo ayudamos a
nuestros hijos a expandir su creatividad? Estos son algunos consejos que puedes
seguir:
1. A través del juego: Permite que tu hijo juegue suficiente
tiempo a juegos como disfrazarse, hacer construcciones de Lego, con muñecos/as,
etc, ya que a través del juego los niños imaginan situaciones, objetos,
personajes, inventan historias, experimentan y son felices.
2. A través de la resolución de
problemas: Deja que
tu hijo/a haga por sí mismo todo aquello para lo que ya está preparado y
permítele cometer errores y aprender de ellos. Por ejemplo, no hagas las tareas
escolares por él o ella cuando no sepa hacerlas, ayúdale si lo necesita brindándole
tu apoyo y animándole a hacerlo lo mejor que pueda, ya que si le haces las
tareas, realmente no le ayudas, sino que tu hijo se sentirá incapaz y creerá
que él no puede realizar las cosas por sí sólo, y cuando sea adulto, seguirá
muy seguramente sintiéndose incapaz de resolver problemas o enfrentar la vida,
buscando siempre a alguien que solucione las cosas por él. Hazle saber que no
pasa nada por cometer errores, porque de ellos también aprendemos y con un poco
de esfuerzo siempre se encuentra la solución.
3. Fomenta y satisface su curiosidad al
máximo: Procúrale a
tus hijos, siempre que sea posible, un ambiente que incremente su curiosidad y
que le permita hacer cosas constructivas y positivas. Por ejemplo, puedes
organizar salidas al parque, llevarlo a museos, acompañarlo a librerías para
que se familiarice con los libros y escoja alguno que le guste; puedes también
organizar picnics para pasar el día en familia y en contacto con la naturaleza
o puedes viajar con él a otras ciudades y países del mundo…
4. A través de actividades artísticas: Cantar, bailar (sobre todo salsa,
danza del vientre o danzas orientales), pintar, dibujar, cocinar, actuar, hacer
manualidades, construir cosas, etc. Permite que tu hijo experimente desde
temprana edad todo ese amplio abanico de posibilidades que nos ofrece la vida y
déjalo que él mismo escoja las actividades que más le gusten o más disfrute.
5. A través del deporte y el ejercicio: Todos los deportes son buenos, pero
sobre todo los de agua son estupendos para aumentar nuestra creatividad, como
la natación, la natación sincronizada, bucear en el mar o el descenso de un río.
Y, por otra parte, el yoga es un ejercicio excelente para estar más despiertos e
ingeniosos.
6. Predica con el ejemplo: Recuerda que los niños aprenden por
observación e imitan todo lo que ven y escuchan en el hogar cada día, así que
si quieres potenciar la creatividad de tus hijos, no queda de otra que
enseñarle a través de tu propio ejemplo y tu forma de vivir la vida; si
resuelves los problemas de una manera original, si practicas actividades
creativas y si te permites ser feliz siendo tú mismo y llevando una vida con
propósito, estarás dando el mejor ejemplo a tus hijos.
7. Dale libertad para expresar sus
ideas, opiniones, gustos y preferencias: Escucha con atención a tu hijo para poder conocerlo
mejor, presta atención a cada detalle y siempre que la ocasión lo permita, dale
la posibilidad de elegir para que así vaya forjando su propia personalidad y
vaya descubriéndose a sí mismo. Ayúdale a encontrar sus talentos, aquello para
lo que es bueno y anímalo a desarrollarlos.
8. Fortalece su autoestima: Tener la autoestima alta es
imprescindible para que nuestro hijo sea valiente, se valore y se sienta capaz
de tomar sus propias decisiones en la medida en que vaya creciendo. Recuerda
que para ser creativo hay que perder el miedo a equivocarse, y si tu hijo se
siente inseguro y no se valora a sí mismo, no será capaz el día de
mañana de lanzarse a la aventura o tomar riesgos necesarios que le lleven a
crecer, a madurar y tener una vida exitosa y feliz. Lo mejor que puedes ofrecerle
es todo tu amor, tu paciencia infinita y demostrarle tu confianza en sus
capacidades.
Estoy segura de que todos estos
consejos te servirán de gran ayuda a la hora de fomentar la creatividad de tus
chiquitines. Tal y como dicen, la práctica hace al maestro, y justo la práctica
es lo que hará la diferencia. ¡Adelante, formemos un mundo de niños creativos,
exitosos y felices!


